Las muelas del juicio, también conocidas como terceros molares o cordales, son las últimas muelas en aparecer en la boca. No siempre causan problemas, pero cuando no tienen espacio suficiente para salir pueden provocar dolor, inflamación, infecciones o molestias al masticar.
Saber cómo salen las muelas del juicio, a qué edad y cuándo deben extraerse es muy útil para evitar complicaciones. Desde Bucalia te explicamos todo lo que necesitas saber sobre las muelas del juicio y cuándo acudir al dentista.
¿Qué son las muelas del juicio?
Las muelas del juicio son los terceros molares, es decir, las últimas piezas dentales situadas al fondo de la boca. En muchas personas hay cuatro: dos superiores y dos inferiores. Sin embargo, no todo el mundo las desarrolla, y en algunos casos pueden faltar una, varias o todas.
Se llaman muelas del juicio porque suelen aparecer en una etapa más tardía que el resto de dientes.
El problema es que, muchas veces, la boca no tiene espacio suficiente para que salgan bien. Por eso pueden quedar retenidas, salir parcialmente o empujar la encía y los dientes cercanos.
¿A qué edad salen las muelas del juicio?
La mayoría de piezas permanentes erupcionan durante la infancia, pero los terceros molares suelen hacerlo al final de la adolescencia o en la edad adulta. El Consejo General de Dentistas de España señala que suelen salir entre los 17 y los 22 años.
Hay pacientes a los que les salen antes, otros que las notan más tarde y otros que nunca llegan a desarrollarlas. También puede ocurrir que estén formadas dentro del hueso, pero no lleguen a salir a la boca porque no tienen espacio suficiente.
Muelas del juicio: ¿cómo salen?
Una muela del juicio puede erupcionar o salir correctamente, pero también puede hacerlo de forma parcial o quedar retenida dentro del hueso o bajo la encía.
Estas son las situaciones más comunes:
- Salida normal: la muela aparece en la boca con espacio suficiente y queda alineada con el resto de dientes.
- Salida parcial: la muela asoma solo en parte y queda parcialmente cubierta por la encía, lo que facilita la acumulación de restos de comida y bacterias.
- Muela inclinada: la muela intenta salir en una posición incorrecta y puede presionar la pieza anterior.
- Muela retenida: la muela no llega a salir porque queda bloqueada dentro del hueso o la encía.
- Muela impactada: la muela queda encajada contra otra pieza dental o contra el hueso, lo que puede generar dolor, inflamación o daño en dientes cercanos.
No todas las muelas del juicio deben quitarse, pero cuando causan molestias o no erupcionan bien, deben revisarse.
Síntomas habituales al salir las muelas del juicio
En el momento en que las muelas del juicio empiezan a salir, es normal sentir molestias, especialmente cuando la encía está inflamada o la muela no tiene suficiente espacio.
Estos son los síntomas más frecuentes:
- Dolor o presión en la parte posterior de la boca.
- Inflamación de la encía alrededor de la muela.
- Molestias al masticar.
- Sensación de presión en la mandíbula.
- Dificultad para limpiar bien la zona.
- Mal sabor de boca si se acumulan restos bajo la encía.
- Dolor que puede irradiarse hacia el oído o la cabeza.
Si el dolor es intenso, aparece inflamación importante, hay pus, fiebre, dificultad para abrir la boca o molestias que no mejoran, es recomendable acudir al dentista cuanto antes.

Dolor de muela del juicio: ¿cuándo preocuparse?
El dolor de muela del juicio puede tener distintos significados. Una molestia leve y puntual en el proceso de erupción es inevitable. Sin embargo, no hay que normalizar el dolor persistente.
Una muela del juicio que no sale bien puede favorecer infecciones repetidas, caries en la propia muela o en la pieza de delante, o inflamación de la encía.
Si notas alguno de los siguientes síntomas, debes pedir cita con el dentista:
- Dolor fuerte o recurrente.
- Encía inflamada alrededor de la muela.
- Dificultad para abrir la boca.
- Mal sabor, pus o mal olor en la zona.
- Dolor al tragar o al masticar.
- Inflamación en la cara o la mandíbula.
- Dolor que se extiende hacia el oído, la cabeza o el cuello.
En algunos casos, los problemas asociados a las muelas del juicio pueden tratarse con medicación, pero en otros puede ser necesario extraer la pieza.
Cuidados después de la extracción de una muela del juicio
Después de la extracción de una muela del juicio, lo más importante es proteger el coágulo que se forma en la zona, ya que ayuda a que la herida cicatrice correctamente.
- Mantén la gasa mordida el tiempo indicado: ayuda a controlar el sangrado inicial y favorece la formación del coágulo.
- Evita enjuagues fuertes, escupir o beber con pajita: estos gestos pueden mover el coágulo y retrasar la cicatrización.
- Elige alimentos blandos y templados: purés, cremas, yogur, tortilla francesa o pasta bien cocida suelen ser mejores opciones los primeros días.
- No toques la herida con la lengua, los dedos o el cepillo: mantén la higiene, pero sin presionar directamente sobre la zona intervenida.
Y por supuesto, si ves que no evoluciona bien, que hay dolor muy intenso, sangrado que no cede, fiebre o pus, consulta inmediatamente con un profesional.
Preguntas frecuentes sobre las muelas del juicio
Es normal tener dudas sobre el dolor de muelas del juicio, la recuperación tras la cirugía o la inflamación. A continuación hemos reunido las dudas más frecuentes.
¿Cuándo deja de doler una muela del juicio?
Depende de la causa del dolor. Si la molestia aparece porque la muela está saliendo, puede ser puntual. Pero si el dolor se mantiene, aumenta, aparece inflamación o hay mal sabor de boca, conviene acudir al dentista para revisar si existe infección, falta de espacio o una mala posición de la muela.
¿Cómo sé si tengo infección en una muela del juicio?
Algunos signos de infección pueden ser dolor intenso, encía inflamada, mal sabor de boca, pus, dificultad para abrir la boca, molestias al tragar o inflamación en la zona de la mandíbula. Ante estos síntomas, es importante no automedicarse y pedir cita para una valoración profesional.
¿La extracción de una muela del juicio es siempre necesaria?
No. La extracción de una muela del juicio solo se valora cuando la pieza causa problemas o tiene riesgo de provocarlos. Si la muela ha salido bien, tiene espacio, no duele y se puede limpiar correctamente, puede mantenerse bajo control dental.
¿Cuándo hay que quitar las muelas del juicio?
Puede recomendarse una extracción cuando hay dolor repetido, infecciones, caries, presión sobre la muela vecina, falta de espacio, dificultad para limpiar la zona o cuando la muela está retenida o impactada.
¿Cuánto dura una extracción de una muela del juicio?
Depende de la posición de la muela. Si ha salido completamente y es accesible, puede ser una extracción más sencilla. Si está inclinada, retenida o cubierta por encía o hueso, puede requerir más tiempo y una cirugía oral más compleja.
¿Cuánto tarda en cicatrizar la extracción de una muela del juicio?
La recuperación inicial suele notarse durante los primeros días, aunque la cicatrización completa puede tardar más. El tiempo depende de la dificultad de la extracción, del estado de la zona y de los cuidados posteriores.
Las muelas del juicio son los terceros molares y suelen aparecer al final de la adolescencia o en la edad adulta joven. Pueden salir correctamente, pero también pueden quedar retenidas, salir parcialmente o crecer inclinadas, provocando dolor, inflamación, infecciones o molestias al masticar.
Si tienes dolor en una muela del juicio, inflamación, molestias al masticar o dudas sobre una posible extracción, reserva cita en tu clínica Bucalia más cercana. Te ayudaremos a valorar tu caso y a elegir el tratamiento más adecuado.